miércoles, 24 de enero de 2018

En busca de colegio para Pajarín

En Navarra somos muy adelantados, y la preinscripción para los colegios para lxs niñxs de tres años, comienza el 1 de febrero. Por lo tanto, y ya que estamos metidos de lleno en esta vorágine, os dejo este post por si os puede resultar de utilidad.

Uno de los motivos principales por los que decidimos mudarnos a Pamplona fue el hecho de que podíamos acceder a la educación pública, una educación pública que además aquí es de bastante calidad. 

No es que en Madrid no haya colegios públicos, pero la cantidad de colegios en comparación con el número de habitantes es bastante inferior y por lo tanto se reducen las posibilidades de acceder a ellos.

Aunque yo fui toda la vida un colegio concertado (Papá Oso a uno público), siempre he tenido claro que para mis hijos quería favorecer la educación pública sobre la concertada o privada. A esto hay que añadir que nuestro presupuesto es muy ajustado y por lo tanto no nos podemos permitir pagar cada mes por la educación de nuestro hijo.

Recuerdo, por si alguien no lo sabe, que la escolarización no es obligatoria hasta primaria (6 años), y por lo tanto, el que vayan al colegio en infantil es algo opcional a elección de cada familia.




A la hora de elegir colegio para Pajarín teníamos una serie de variables muy claras que destacaban por encima de otras. Nuestra idea, era que se fueran cumpliendo por orden de importancia, es decir, lo que más nos importaba es que se cumpliera la primera, posteriormente la segunda, siendo algo más indiferentes las últimas de la lista.

Esas variables o condiciones que hemos tenido en cuenta a la hora de elegir colegio para Pajarin son las siguientes:

-El respeto a los ritmos individuales de cada niño.
Esto nos parece fundamental y básico sobre todo en infantil, aunque entendemos que la ratio actual no permite quizás un seguimiento tan individualizado como a los padres nos gustaría. Sin embargo, sí existían una serie de condiciones en cuanto al respeto de los ritmos individuales que buscábamos que el colegio cumpliera.
  • Control de esfínteres: nos parece más que descabellado que cuando los niños comienzan el colegio con tres años se vean obligados a no llevar pañal y a controlar esfínteres. Este control es algo evolutivo, y como el ritmo de los niños es diferente, no podemos pedir a todos lo mismo. De hecho, la falta de control de esfínteres diurno no se considera un problema hasta los cinco años. En nuestro caso, y con la llegada de un bebé en verano, no contamos con que Pajarín en septiembre no lleve pañal, teniendo en cuenta que además ni siquiera habrá cumplido los tres años. Así que, para nosotros era fundamental que el colegio no nos obligara a llevarle sin pañal, o peor aún, nos permitiera llevarle con pañal, pero en el caso de que hubiera que cambiarle tuviéramos que trasladarnos los padres hasta allí hacerlo (sí, hay coles que son así.)
  • Alimentación a demanda: esto nos parecía más complicado y tal vez no tan fundamental como el punto anterior, sin embargo sí era algo interesante y a valorar a la hora de conocer los diferentes centros. Pajarín no suele desayunar recién levantado, tarda un rato en hacerlo. De ahí el que yo pensara que si hasta el recreo no podía comer, tal vez pasara algo de hambre, así que la idea de que pudiese comer entre horas, cuando él lo necesitase, la apuntamos en la lista.
  • Periodo de adaptación: sobre este tema hemos oído de todo. Desde colegios en los que la "adaptación" dura un día (vamos, que no existe), otros en los que es de una semana, otros quince días... En fin, un criterio en general nada unificado. También en este caso consideramos que se trata de dar importancia al ritmo individual de cada niño (y posibilidades de cada familia). Habrá quien tarde más en adaptarse y quien desde prácticamente el primer día ni se despida de sus padres. La posibilidad de contar con un periodo amplio de adaptación, en el que tuvieran cabida las necesidades de todos lxs niñxs, nos parecía algo fundamental a tener en cuenta, más todavía si cabe en nuestro caso, que tendremos un bebé casi recién llegado en casa y no sabemos como aceptara Pajarín separarse de nosotros.
  • Descanso y siesta: en este aspecto, las necesidades de cada niñx son también diferentes. No todos necesitan descansar en el mismo momento ni el mismo tiempo. Aunque es cierto que preferíamos optar por un colegio con jornada continua, aún no abundan en Pamplona, y con una jornada partida, y si el niñx se queda a comer, nos parece imprescindible que se tenga en cuenta su necesidad o no de descansar. En el caso de haber optado por un colegio de jornada partida, Pajarín habría venido a comer a casa, y por lo tanto, la siesta la dormiría aquí. Por lo tanto, nuestra inquietud real respecto a este tema era, la obligatoriedad o no de llevarle a clase por la tarde. Es decir, si puedo respetar su descanso en casa después de comer, o tengo que despertarle para llevarle de nuevo al cole. Según me ha comentado una amiga que trabaja en educación pública en Navarra, en la mayoría de colegios no obligan a llevar a lxs niñxs a clase por la tarde si van a casa a comer (en infantil, me refiero).

-Libertad de movimiento, materiales y sistema de aprendizaje.
Este punto es bastante amplio, y es realmente nuestro criterio al ver el colegio y recibir la información el que va a determinar si nos gusta como trabajan o no con lxs niños.
En nuestro caso, huíamos de una educación "tradicional", con los niños sentados en sillas haciendo fichas la mayor parte de la jornada. En un periodo de pleno movimiento, nos parece fundamental precisamente eso, que puedan moverse, experimentar, tocar, etc.
En cuanto a los materiales, hoy en día están muy de moda los que acompañan a pedagogías alternativas como Montessori, Waldorf o Pikkler, pero de nada sirve contar con esos materiales sino aplicas las pedagogías como corresponde. Por lo tanto, no buscábamos unos materiales concretos, pero sí que fueran lo más naturales posibles. En casa tenemos muy poco plástico y no queríamos que Pajarín pasara de un extremo a otro, teniendo en cuenta además lo interesantes que son los materiales naturales y la cantidad de información y posibilidades que aportan al niño/a.
El sistema de aprendizaje puede ser de muchos tipos: por proyectos, por ambientes, inteligencias múltiples, hacer 20 fichas por semana,... No tenemos mucha idea sobre el tema, la verdad, así que, simplemente teníamos claro lo que no queríamos y que lo que nos contaban y viéramos nos gustase.
Por supuesto, no somos partidarios de que les manden deberes (sobre todo cuando son tan pequeños), y esto era también algo a tener muy en cuenta.




-Educación en valores y política de premios y castigos.
Aquí englobamos la forma en la que intervienen (si es que lo hacen), cuando se produce un conflicto entre varios niñxs (si les obligan a pedirse perdón o darse un beso, si favorecen la empatía, etc.) y si cuentan con una política de premios y castigos, o recompensas (pegatinas, silla o rincón de pensar, etc.).
En nuestro caso, consideramos fundamental favorecer la empatía sin obligar a los niños a expresar muestras de cariño cuando no sea algo espontáneo. Creemos que es importante valorar y tener en cuenta sus emociones (todas) y acompañarles en su desarrollo. No creemos ni estamos a favor de las políticas de premios y castigos, y por lo tanto buscábamos un colegio que no aplicara este tipo de políticas.


-Autonomía, desarrollo psicomotor y sensorial, lenguaje oral y lectoescritura.
Favorecer la autonomía de los niños con cosas tan simples como zonas a su altura donde dejar zapatos y abrigos, nos parece muy importante, ya que sigue la línea que fomentamos en casa. Es algo que está presente en la mayoría de colegios, aunque en unos es más visible que en otros. 
La periodicidad de las sesiones de psicomotricidad también nos parecía algo importante, así como el tipo de psicomotricidad (libre y vivenciada  sobre dirigida). 
Además nos parecía importante preguntar sobre si marcaban como objetivo de infantil leer y escribir, algo muy habitual hoy en día, que no se adapta a la realidad evolutiva de lxs niñxs.


-Presencia de las familias en el colegio.
Poder llevar a tu hijo hasta el aula y recogerle allí, tener la opción de mantener un contacto estrecho con el tutor de tu hijx, y en general con el personal del colegio, qué presencia tienen las familias en el colegio, la posibilidad o no de participar y de ser parte activa de la comunidad educativa, etc.


-Patio y recreo.
En este punto nos interesaba conocer el espacio físico como tal, la presencia de elementos naturales en el patio (árboles, tierra, plantas), si el espacio lo compartían con otros cursos o era exclusivo de infantil, si salían siempre (si quieren) aunque llueva o nieve, etc.




-Ratio y distribución de alumnos.
Esto es algo que también nos parece importante, pero que situamos casi al final de la lista, entendiendo que hay un problema general con las ratios tan altas que se plantean en educación a todos los niveles.
Para encontrar ratios más bajas, tenemos que irnos a colegios algo más apartados o de pedagogías alternativas (no públicos), en los que se limita el número de alumnos por maestr@.


-Horario. Jornada partida o continua.
Como ya he comentado antes, nos interesaba más una jornada continua.
Papá Oso siempre tuvo esta jornada, y la vida es muy diferente cuando eres niño y tienes toda la tarde libre.
Entendemos que habrá para familias que la jornada continua no sea una opción viable por la inexistencia de conciliación laboral y familiar en nuestro país.


-Presencia de la música, expresión artística y deporte.


-Modelo D. Euskera.
No nos planteamos priorizar el modelo por encima del resto de variables, ya que nos parecía fundamental que se cumplan la mayoría de puntos anteriores, antes de el aprendizaje de un idioma determinado. Sin embargo, una vez planteados los anteriores, si además existía la posibilidad de que Pajarín aprendiese euskera, era un plus que añadir.
En septiembre, yo empecé a ir a clases de euskera, y me parece una lengua preciosa, además de complicadísima, así creemos que el hecho de que se sumerja en un ambiente en el que lo aprenda cuando más facilidad tiene para ello, es un regalo para él.


-Tecnología, equipaciones.


Y como me he extendido bastante, la resolución y el colegio elegido lo publicaré en un próximo post, más breve (espero).

Mi máximo agradecimiento a "mi alma gemela" por su sabiduría y sus aportaciones en esta locura de buscar cole.


6 comentarios:

  1. Nosotros teníamos claro que queríamos educación publica, en el barrio y si podía ser en euskera mejor.
    La elección fue fácil y estamos encantados.
    Espero que vuestra decisión os haga sentir bien.

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  2. Qué difícil elegir Cole y qué rollo el proceso... al menos en algunas comunidades. Estoy de acuerdo en muchos de tus puntos aunque yo que estoy dentro... veo algunas cosas poco viables dado el número de alumnos y los recursos con los que contamos actualmente en los colegios. Yo digo siempre que elegir un cole por determinadas razones está muy bien y hay que hacerlo pero, al final, en un centro “normal” dependes mucho de cómo sea el profe de cada curso... Su humanidad, que priorice a los alumnos frente a los contenidos, su estilo a la hora de enseñar aspectos no curriculares... Un poco una lotería... Espero que os vaya muy buena yo, por ahora, estoy encantada con el nuestro, que a la vez es el mío hejej porque es donde trabajo. Por cierto, es concertado y no pagamos un clavel. Lo que tiene coste es voluntario y si los niños no van, pues no pagas. Ah, y las familias que quieren que sus hijos participen en esas actividades pero tienen problemas económicos no las pagan y los niños las disfrutan, como debe ser.

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    1. Estoy totalmente de acuerdo contigo,al final el profesorado es el que está en El d dia a dia su ser ser, profesionalidad, etc van a determinar si nuestrxs hijxs están bien o no.

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    2. La verdad es que es un tema que da para mucho. Cuando matrícule a la mayor (aula 2años) me di cuenta que tener solo un colegio para elegir puede ser un problema. A nosotros nos pedían una cuota de 70€ para una auxiliar (colegio público), a lo cual me negué, bajaron a 35€ y me seguí negando, nos decían que si alguien tenía problemas para pagarlo fuesemos al ayuntamiento a pedir a la asistente social. Yo por suerte me lo puedo permitir pero igual hay quien le mete a la escuela pública por ser gratuita. Cuántos puntos a tener en cuenta de los que has escrito. Pienso que lo importante es la profesora.

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    3. Desde luego, los profes hacen mucho, pero es difícil conocerles cuando estás en búsqueda de colegio. Es genial poderlo conocer desde dentro, porque te da muchas más claves. Y lo de vuestro concertado sin pagar, ¡es genial! No sabía que existían coles así... Desde luego yo fui a concertado, y se pagaba todos los meses... Gracias por tu comentario bonita :)

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