martes, 27 de febrero de 2018

Amor aDOSlescente

Igual hoy no es el mejor día para escribir este post... O sí. Al final la aDOSlescencia es así, un mundo de bipolaridad e intensidad máximas.

Hoy tenemos un día más de odio que de amor, por decirlo de alguna forma. La intensidad se ha apoderado de Pajarin, y la demuestra a cada instante. Cuando tiene mocos, cuando suena una canción que no es la que él quiere, cuando juego a "comerme" su nariz, cuando le digo que no hay más pan... En fin, así en general... Un bucle infinito.

Y es que el amor aDOSlescente es tan maravilloso como agotador y contradictorio.

Expulso corazoncitos por los ojos y por cada poro de la piel cuando le oigo "cotorrear" y decir palabras y frases que no sé de donde las saca, cuando me dice que quiere darme un abrazo y "un besito" y me dice que me quiere. En esos momentos creo que me inflo tanto que un día explotaré.




Y quiero aprovechar este post para no dejar pasar esos momentos o frases memorables, que seguro que con el tiempo, y sobre todo con esta media neurona del embarazo, quedarán el olvido para siempre. (Este post lo iré editando para añadir "perlitas" que vayan 

-"Mamá, a ver, escúchame. Te voy a decir una cosa..."
-"Mamá/Papá, ¡cállate, no hables! Voy a hablar yo."
-Darle un besito o un mordisco y con la mano hace que se lo quita y se lo come.
-"Éste es el culo mío, ¡no es tuyo!"
-"¿Quieres tarta de San Marcos?", le pregunta su abuela. "No, pa' mí" (vamos, que para Marcos "nanai").
-El camarero diciendo que frutas tiene: "Plátano, manzana, mandarina". Pajarin le mira muy serio: "¿Y pera?"
-"A ver, espera un momento, cinco minutos."
-Cantando "El tamborilero": "...los pastorcillos quieren ver a Adrián."
-"Buenos días mamá/papá. ¿Cómo estás?"
  "Muy bien, ¿y tú?"
  "Estupendo"

En este amor también hay momentos de rechazo, de te quiero, pero sólo a veces. Y es que desde que Pajarin cumplió los dos años, la preferencia por Papá Oso ha ido en aumento. Al principio era más sutil, pero de un par de meses a ahora, cuando estamos los dos en casa, la predilección por él se ha convertido en un verdadero rechazo hacia a mí: "Tú no, ¡papá!", es lo que suele gritarme.

Y sí, reconozco que hubo momentos (y alguno hay todavía), en los que lo pasé mal. Sentirte rechazada por tu hijo, para quien hasta ahora habías sido lo más importante y la persona más especial de este mundo, es un poco chocante. Te planteas si habrás hecho algo mal, si su padre le entiende mejor que tú, o sabe darle aquello que necesita,... Pero nada de eso amig@s. Esto, como todas las fases por las que pasan nuestros hijos, tiene una explicación. 

Hacia los dos años se produce una etapa de identificación con el mismo sexo, es decir, si es un niño suele tirar más por su padre, y si es una niña por su madre. Y es así, y es muy beneficioso que lo vivan con libertad y sin recriminaciones ni chantajes. Si nos duele y nos remueve es cosa nuestra y nos lo tendremos que trabajar. Así que me he resignado y he aprendido a aceptarlo y a aprovechar esos momentos libres que me regala esa conexión padre-hijo.

Y así es nuestro amor aDOSlescente, intenso y agotador, de esos que se recuerdan toda la vida.

lunes, 19 de febrero de 2018

Bollito 2 será... ¿niño o niña?

El pasado 16 de febrero tuvimos (¡por fin!) la ecografía de las 20 semanas, en la que además de comprobar el buen estado y crecimiento del bebé, suelen desvelar el sexo (si es que no lo han hecho antes).

Antes de quedarnos embarazados, nos planteábamos la posibilidad de no saber el sexo hasta el día de su nacimiento, sin embargo, una vez metidos de lleno en el asunto, yo me eché para atrás. A Papá Oso no le hubiera importado esperar, pero reconozco que a mí me entra el ansia, empiezo con las intuiciones, y no quería estar meses pensando que era de un sexo determinado, y que finalmente fuera del otro.

¿Preferencias? La verdad es que no teníamos. El hecho de que fuera niña suponía vivir algo nuevo, desde la limpieza diaria (que es diferente), como su energía, sus etapas y evolución. Si era un niño, eso que llevábamos aprendido, por lo menos a nivel básico, y puede que Pajarín y él compartieran más momentos o juegos (por aquello de la energía masculina). Pero en definitiva, fuera niña o niño,  y alejándonos de los topicazos, va a ser una persona diferente, con su propio carácter y necesidades, a la que tendremos que conocer y entender, como hicimos, y tratamos de hacer cada día con Pajarín.

Por lo demás, y aparte del sexo, que aunque parece que es lo que más ilusión hace, no es lo más importante,... Todo está bien, bollito 2 progresa adecuadamente y está acompañado de un mioma que en la ecografía dio bastante lata, y que esperamos que vaya desplazándose y no acapare un protagonismo que no es suyo en este embarazo y próximo parto.

Ya os conté por redes sociales que ví las estrellas con la paliza que me dio la ginecóloga con el ecógrafo para lograr ver todo lo que necesitaba. En fin, ya pasó y las molestias desaparecieron.

Así que, sin más dilación, os dejo con lo que os interesa (que seguro que algun@s ni os leéis estas cuatro líneas y vais al vídeo directamente, ¿eh?).

Por cierto, que ya tenemos pseudónimo para bollito 2. (Gracias Rebe ;) )